domingo, 17 de diciembre de 2017

CAFÉ.

El secreto del sabor del café.-


Con el café pasa como con el vino: cada variedad tiene su propio carácter. En el recorrido desde la planta de café hasta la aromática bebida son numerosos los factores que contribuyen a que cada producto tenga un sabor diferente.

La región de cultivo, las propiedades del terreno, el clima y la técnica de cosecha influyen en la composición del aroma del café al igual que los métodos de preparación, el almacenamiento y el transporte. Especialmente decisivo para la experiencia gustativa es el tipo de tueste. También la mezcla de diferentes variedades hace que destaquen unas características determinadas del café por encima de otras.

Por todo ello el café, con su excelente aroma, hoy en día se ha convertido en un elemento imprescindible de la mañana.

Intensidad del sabor.-


La interacción entre los ácidos, las sustancias aromáticas y el cuerpo es la responsable de la impresión global del café. Cada uno de estos diferentes componentes puede estar más o menos acentuado; por ello, para conseguir una experiencia gustativa convincente es fundamental que exista una relación equilibrada entre dichos factores. La intensidad del sabor puede clasificarse entre «alta» y «baja».

·         Intensidad alta: el café deja una sensación intensa, con cuerpo y aromática.
·         Intensidad baja: la sensación que deja el café es suave, fina y delicada.

 

Cuerpo/extracto.-


Con el componente «cuerpo/extracto» se describe cómo se percibe el café en la boca al beberlo. ¿Cuál es la sensación en boca cuando el café llega a la mucosa bucal y las papilas gustativas? La impresión viscosa, es decir, la sensación que surge al beber café viene determinada por los aceites y sustancias sólidas que se extraen del café molido. Estos rasgos característicos dependen del café verde utilizado y del tipo de tueste. La intensidad del cuerpo y extracto de un café varía entre «grueso» o «mantecoso y «delgado» o «acuoso».

·         Un cuerpo «grueso» o «mantecoso» deja una sensación en boca intensa y duradera.
·         Un cuerpo «delgado» se experimenta en boca como fino y acuoso.

Acidez.-


La interacción de los ácidos del café es primordial para el carácter de un café. Al igual que con el vino, la identidad y viveza de un café depende especialmente de los ácidos. Se han detectado más de 80 ácidos diferentes en el café verde. El arte del tueste consiste en mantener los ácidos finos beneficiosos y eliminar los ácidos que interfieren en la experiencia gustativa. El contenido en acidez se clasifica según una escala en función de la intensidad.

·      Una acidez «alta», «intensa» o «marcada» recibe una calificación muy buena por parte de los  expertos en café.
·        Un café con poca acidez se describe como «plano».
  

El ABC del café.-

  • Arábica: La variedad Arábica abarca aproximadamente el 60 % del comercio de café en todo el mundo. La planta de café Arábica se cultiva en los altiplanos de Brasil, Kenia y Colombia. El sabor es marcadamente ácido con pocos compuestos amargos, una crema clara y matices de sabores afrutados.
  • Sustancias aromáticas: En el café hay presentes más de 1.000 sustancias aromáticas diferentes que son las que proporcionan al café su aroma y sabor inconfundibles. Estas sustancias se liberan durante el proceso de tostado.
  • Compuestos amargos: Un cierto grado de amargor redondea la plenitud del sabor del café. Un café será más o menos amargo dependiendo de la variedad empleada (la variedad Robusta es más amarga que la Arábica), del tueste y del método de preparación.
  • Mezclas/blends: Frente al café de una sola variedad, en el blending (proceso de mezclado) se mezclan diferentes variedades, Arábica con Robusta, café verde de diferentes países de origen y procedencias, café tostado procedente de diferentes tuestes.
  •  Crema: En un espresso correctamente preparado, se aprecia en la superficie una corona de espuma densa y de color dorado. La crema está formada por el aceite de los granos de café, proteínas, azúcares y dióxido de carbono y es muy aromática.
  • Presión: Para preparar un espresso se hace pasar agua caliente a una temperatura de entre 88 y 94 grados y una presión de unos nueve bares, a través de café molido fino.
  • Extracción: El proceso para extraer las sustancias aromáticas del café con agua caliente se denomina extracción.
  • Cafeína: La cafeína es un alcaloide que pertenece al grupo de los estimulantes. La cafeína es un estimulante vegetal natural que no solo se encuentra en el café, sino también en el té y en el cacao. El café verde contiene de un 0,9 a un 2,6 % de cafeína, tras el tueste el contenido en cafeína asciende hasta un porcentaje que varía entre el 1,3 y el 2,0 %.
  • Molido: En un posterior procesamiento, los granos de café tostados se muelen con diferentes grados o niveles de molienda. Para el espresso se necesita un café molido muy fino, para café de filtro, café molido fino o medio-fino.
  • Procedencia: Procedencia es una palabra latina que significa «origen». En el lenguaje técnico de los expertos en café, con el término «procedencia» se hace referencia a la región de cultivo concreta de la que procede el café.
  • Calidades: La calidad del café depende de un gran número de factores: la variedad del grano, la región de cultivo, el método de cosecha, así como el tipo de preparación y el proceso de tueste.
  • Robusta: Además de la variedad de café Arábica, otra de las variedades más importantes en el comercio mundial del café es la variedad Robusta (con alrededor del 40 % de cuota en la cosecha mundial). La planta Robusta también se puede cultivar en las tierras bajas tropicales, tiene un crecimiento más rápido, es más rentable y más resistente que el café Arábica. El café Robusta tiene algo menos de acidez, es algo más amargo, confiere al espresso una crema algo más oscura y aporta carácter al café con su cuerpo.
  • Café verde: Tras la cosecha, las cerezas de café se someten a un procesado. En este procesado, las semillas de color amarillento a verde pálido, los denominados granos de café, se liberan de la pulpa de la fruta y de la cáscara. Tras este proceso, el café verde ya puede comercializarse y se procede al tostado en el siguiente paso.
  • Tueste: El tueste es el último paso importante en el refinamiento del café. A través del proceso de tostado se conforman los aromas típicos del sabor del café y se eliminan los ácidos no deseados. Los maestros tostadores confieren al café matices de sabores individuales gracias a procesos de tostado especiales.
  • Acidos: Los ácidos contenidos en el café influyen de forma determinante en la experiencia gustativa. Hasta ahora se han podido demostrar e identificar alrededor de 83 ácidos diferentes.
  • Refinamiento: A través del refinamiento, el café verde se transforma en el producto final. Para conseguir el refinamiento del café se procede al tueste, al blending y a la molienda.



Y a ti, ¿cómo te gusta el café?, ¿dónde te agrada tomarlo?, ¿con quién lo compartirías?, ¿eres de vaso o taza?... Venga cuéntanoslo…

domingo, 10 de diciembre de 2017

ACEITE.

En todas nuestras cocinas, seguro que existe un producto que utilizamos a diario, casi sin darnos apenas cuenta. Hablamos del aceite, ya sea para freir o para aliñar los platos. Este ingrediente es más antiguo que el propio ser humano y le ha acompañado siempre. Nos aporta nutrientes, vitaminas y grasas y hace tu vida más fácil, al darnos luz y calor. Además, el aceite constituye todo un símbolo para numerosas culturas y pueblos, que han sabido aprovechar sus grandes beneficios, a lo largo de los años.

Historia del aceite.-

Cuando hablamos de aceite, hacemos mención a una palabra de origen árabe, azzáyt, que, a su vez, proviene del vocablo arameo zayta y significa, literalmente, jugo de aceituna. Pero, no todos los aceites provienen de la aceituna. Existen, en el mercado, una gran variedad, tanto de origen animal como vegetal. Si nos remontamos a la Antigüedad, el primer aceite conocido fue el de ajonjolí, aunque, posteriormente, los griegos se convirtieron en grandes productores y consumidores del aceite de oliva. Era tal su importancia, en esta época, que la antigua Atenas adoptó el olivo como símbolo de la ciudad y lo distinguió como árbol sagrado.

El aceite se extendió también por el Imperio Romano y sus provincias y se utilizó como alimento, para alumbrar las ciudades o con fines religiosos. La palabra aceite puede considerarse sinónima de otra de origen latino, oleum, que durante el periodo romano, significaba lo mismo, pero que en la actualidad, está vinculada a la pintura o los sacramentos religiosos.

Tipos de aceites.-

El término aceite es una forma genérica de referirte a un tipo de líquidos muy grasos que, entre sus propiedades, poseen la de ser menos densos que el agua, por lo que no se pueden disolver en ella.

Dentro de los tipos de aceites, sobresalen los de combustión (utilizados para calefacciones, hornos o lámparas) y comestibles (de origen animal y vegetal). El primer grupo proviene de tejidos adiposos de animales como focas, ballenas, hígados de bacalao, mantecas, sebo de cerdo, vacuno o mantequilla. Los aceites de origen vegetal se elaboran mediante distintos tipos de procesos y a partir de las raíces, frutas o semillas de plantas y árboles. Los encontrarás en las mantecas de coco, palma, cacao...

Propiedades y clasificación de los aceites vegetales.-

Entre las principales cualidades que poseen estos aceites, podemos destacar que aportan un alto valor energético, 900 kcal por cada 100 gramos que consumimos, en función del tipo de aceite, así como ácidos grasos insaturados y vitamina E. Se recomienda la ingestión moderada de estos aceites, ya que aportan al organismo los ácidos esenciales necesarios para realizar numerosas reacciones bioquímicas celulares, como la producción hormonal, la formación de tejidos, el desarrollo celular o la promoción de vitaminas. Además, favorecen, a través de reacciones bioquímicas, la formación del panículo graso de la piel y el almacenamiento corporal.

Por otro lado, su vitamina D ayuda al desarrollo y mantenimiento óseo y a la absorción de calcio. La ausencia de esta sustancia puede provocarte problemas de raquitismo, así como atrofia en el sistema endocrino y nervioso o malformaciones. Además, el aceite tiene un efecto protector de la piel, pues ayuda a reducir el colesterol y controlar la glucosa a las personas diabéticas. También es un gran antioxidante.

En lo que respecta a los tipos de aceites comestibles, podemos destacar dos categorías:

- Refinados. El procedimiento utilizado para el refinado y desodorizado al que son sometidos estos aceites se centra en la seguridad en el consumo y una mejor conservación. Nos ofrecen un sabor neutro y un olor adecuado y, visualmente, están limpios. Este método busca el consumo humano de algunos aceites como el lampante, que es extraído del bagazo de la oliva, o incrementar la producción de algunos frutos que, sometidos a un proceso en frío, no serían rentables.

Vírgenes. Existen numerosos aceites vírgenes como el de oliva o Argán. También existen otros aceites vírgenes de semillas, como los de soja, algodón, maíz, cacahuete, calabaza, girasol, canola y colza. Entre los de frutos secos más conocidos, cabe señalar los de avellana, nuez o almendra.

El procedimiento que se utiliza para extraer el aceite es el prensado en frío, por el cual no se eleva la temperatura más de 27 ºC, para evitar que pierda el sabor del fruto del que ha sido previamente extraído.

También existe otro método conocido como extracción en frío, que consiste en centrifugar los frutos a 3.200 rpm y, posteriormente, filtrarlos a no más de 27 ºC. Tras estas fases, sucede un proceso físico que dura unos cuarenta días y busca separar los residuos que sean más finos del resto.

Características químicas.-

Por lo general, la composición química del aceite vegetal se reparte entre un 95 % de triglicéridos y 5 % de ácidos grasos libres, ceras, esteroles... Estos aceites se pueden dividir en varios grupos:

  1. Saturados: se incluyen los lóricos, como el de copra o palmito; esteáricos, como el karité; o palmíticos, como el de palma, y cuentan con índices de yodo de entre 5-50.
  2. Monoinsaturados: se incluyen los oleicos, como los de cacahuete, sésamo, aceituna, colza... Alcanzan unos índices de yodo de 50-100.
  3. Biinsaturados: sus niveles de yodo se elevan entre 100 y 150 y están formados por los aceites linoleicos, como el maíz, la soja o el girasol.
  4. Triinsaturados: tienen índices de yodo superiores a 150.
En cuanto a la densidad, los aceites vegetales cuentan con unos valores muy cercanos. Por ejemplo, el de girasol posee en una densidad, a 20 ºC de 0,92 kg/l; el de cacahuete con 0,91 kg/l; o el de palma con 0,94 kg/l. En el caso de la densidad del aceite de oliva, este alcanzaría los 0,916 kg/l, a una temperatura ambiente de 16 ºC. Se debe tener en cuenta que, con un aumento de temperatura, este valor disminuye, al dilatarse el aceite. Por su parte, la acidez del aceite es un elemento fundamental para conocer sus cualidades. En el caso del aceite de oliva,  no debe superar el 1 %, aunque, si es virgen extra, puede incluso bajar un 0,5 %.


Son muchos  los  tipos  de  aceites  que  se  pueden  encontrar en las cocinas de todo el mundo, un humilde producto que resulta básico e imprescindible para nuestra alimentación y vida. En La Posada de los Vientos, llevamos más de 20 años, apostando por el Aceite de Oliva Virgen Extra; nuestros clientes lo agradecen...

lunes, 4 de diciembre de 2017

ALIMENTOS NATURALES Y DE CALIDAD DIFERENCIADA.

Se trata de alimentos naturales para una alimentación saludable y equilibrada protegidos por normativa específica de la Unión Europea que garantiza el cumplimiento de requisitos superiores a los exigidos para el resto de productos.

 

Denominación de Origen Protegida (D.O.P.).-


Su calidad o características se deben al medio geográfico con sus factores naturales y humanos y cuya producción, transformación y elaboración se realiza siempre en esa zona geográfica delimitada de la que toman el nombre; por ejemplo queso de Cabrales, jamón ibérico de Guijuelo, mejillón de Galicia, torta del Casar, sidra de Asturias...


Indicación Geográfica Protegida (I.G.P).-


Poseen alguna cualidad determinada o reputación u otra característica que pueda atribuirse a un origen geográfico y cuya producción, transformación o elaboración se realice en la zona geográfica delimitada de la que también toma su nombre; por ejemplo: lacón gallego, espárrago de Navarra, carne de Ávila, ensaimada y sobrasada de Mallorca, turrón de Jijona y de Alicante…


Especialidad Tradicional Garantizada (E.T.G).-


Cuentan con rasgos específicos diferenciadores de otros alimentos de su misma categoría. Deben producirse a partir de materias primas tradicionales, o bien presentar una composición, modo de producción o transformación tradicional o artesanal: jamón serrano, leche certificada de granja, panellets y torta de aceite.


Productos Ecológicos.-



Provenientes de agricultura o ganadería ecológica para una alimentación saludable, producidos sin el uso de sustancias químicas como pesticidas, fertilizantes o medicamentos, respetando el ritmo de crecimiento de plantas y animales y elaborado sin adición de sustancias artificiales como aditivos, colorantes, saborizantes, aromas.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

TIPS DE SEGURIDAD AL VIAJAR. PARA DISFRUTAR DE LA VIDA.

Viajar con seguridad.-

Según la OMS, cada año mueren 1,2 millones de personas en el mundo por accidentes de tráfico, siendo la causa principal de muerte en personas menores de 40 años.

En España, el aumento de la concienciación progresiva de los conductores y peatones, ha hecho que la cifra de accidentes haya ido disminuyendo en los últimos años.

No obstante, no debemos bajar la guardia y sí conocer que el viajar con seguridad depende de 3 elementos claros: el humano, el vehículo y el medio o vía de circulación. Cada vez está más demostrado que está muy en nuestras manos la prevención de accidentes de tráfico, aplicando simples medidas preventivas que aun siendo de Pedro Grullo, a veces inconscientemente dejamos de lado.



Medidas preventivas de accidentes de tráfico.-

  1. Evitar distracciones como llamadas telefónicas, conversaciones con los pasajeros, mirar mapas,…
  2. No consumir alcohol, pues ralentiza nuestros reflejos, provoca excitabilidad y posterior relajación excesiva.
  3. Cuidar el consumo de medicamentos: tranquilizantes, antihistamínicos, antihipertensivos, colirios oftálmicos,… Siempre es recomendable consultar a nuestro médico.
  4. No consumir drogas: heroína, cocaína, marihuana,… pues alteran nuestra capacidad mental, física y psíquica.
  5. Combatir las alteraciones del sueño como insomnio, somnolencia y apneas. Estos problemas deben ser tratados médicamente.
  6. Respetar las normas de conducción y tráfico: velocidad adecuada, distancia de seguridad, luces del vehículo,…
  7. Cuidado con las condiciones meteorológicas adversas como lluvia, nieve, viento,…
  8. Elegir las mejores carreteras. Las vías mal asfaltadas, estrechas o dificultosas complican la conducción.
  9. Revisar el coche antes de salir de viaje: frenos, luces, cinturones de seguridad, reposacabezas, airbag, sillas para niños,…

¿Qué debemos hacer en caso de avería?.-

Cada vez con más frecuencia, en el parque de vehículos en España, aumentan las probabilidades de sufrir averías; debido a que los conductores cada vez más apuran el uso de sus vehículos, siendo cada vez más frecuente encontrar circulando coches que superan los 10 años de edad.

Si estamos en este caso o si simplemente nuestro coche empieza a tener ruiditos extraños o a dar problemas en nuestros desplazamientos, no tenemos que dejarnos llevar por los nervios o el mal humor del “momento avería”. Mantengamos la calma y actuemos respetando las normas.

Recordemos lo que todos ya sabemos: para evitar que nuestro coche deje de funcionar repentinamente, lo mejor siempre será, tener nuestro vehículo en perfectas condiciones. Si llevamos a nuestro vehículo al taller con la frecuencia necesaria para pasar sus oportunas revisiones, será más difícil que nos deje tirados en la carretera.

Siempre es conveniente que llevemos toda la documentación obligatoria y, por supuesto, que nuestro seguro esté en orden y que además conocemos todas las garantías que nos cubre y ante que problemas podemos recurrir, pues nos los cubre la póliza.

Si vives en este mundo, estarás al día de las triquiñuelas de las compañías. No todas ofrecen asistencia cuando tu vehículo sufre un pinchazo o se detiene en la carretera, mientras que otras cubren incluso el trayecto y la estancia de un hotel si estás fuera de casa y necesitas alojamiento. En fin, que como bien se dice: “Nadie da duros a cuatro pesetas”, y menos las compañías de seguros, por lo que no estará de más cuando contratamos o renovamos nuestra póliza, comparemos y tengamos en cuenta el precio, pero también las coberturas que nos dan. Si tu póliza está a punto de caducar y te preocupa que no cuente con este tipo de asistencia, siempre puedes buscar una nueva que sí lo haga o que cumpla con cualquier otro servicio que vayas a necesitar. A veces merece la pena y resulta más rentable cambiar de compañía.

Pero… ¿qué pasa si nuestro coche se avería mientras conducimos?

Cuando tu vehículo empieza a sufrir problemas, lo más seguro es que nos vaya “avisando” y tengamos tiempo de detectarlo y llevarlo a un taller sin tener que recurrir a la grúa. Pero si deja de funcionar sin avisar y de forma repentina mientras conducimos por la ciudad, superado el primer enfado, conseguir ayuda nos resultará fácil. El problema gordo se dará si nos deja tirados en carretera, donde estaremos expuestos a situaciones más peligrosas.

Si vemos que se encienden uno o más testigos de avería en el cuadro de control de nuestro vehículo, que el leve ruidillo se ha transformado en ruidazo, y notamos que nuestro coche está a punto de sufrir una avería, tendremos que pararlo. Lo mejor es que lo apartemos al arcén, lo más alejado de la vía o nos desviemos si fuese posible por la primera salida, en caso de que circulemos por una autovía o una autopista. Una vez aparcado, encenderemos las luces de emergencia y, si fuese de noche, también encenderemos las de posición.

Tendremos que señalar la avería, sacando los triángulos de emergencia. Aunque colocarlos es muy sencillo, no está de más recordar que: en autopistas o autovías debemos colocar un triángulo a una distancia mínima de 50 metros de la parte trasera del coche, pero que en carreteras de doble sentido, tendremos que poner también uno en la parte de adelante. Nunca debemos olvidar que siempre que estemos fuera del coche tendremos que llevar puesto un chaleco reflectante. El no ponérnoslo, llevará consigo poder ser multados, pero lo más grave, que otro conductor no nos vea y provocar un accidente.

Cuando todo esté señalizado, ahora sí, llega el momento de contactar con nuestro seguro o con un servicio de asistencia en carretera. Mientras esperamos, deberemos mantenernos fuera de la zona de circulación y preferiblemente dentro del vehículo con los cinturones puestos, salvo que esté parado en la calzada. Si se sale fuera, se permanecerá detrás del guardarraíl con el chaleco puesto.

Ante todo, se debe mantener la calma mientras se espera que llegue la ayuda y siempre, siempre, actuar con precaución, potenciando nuestra propia seguridad, la del resto de los ocupantes y la de los demás vehículos que circulen por la vía.

No está demás, por último recomendar que antes de iniciar un viaje por carretera, repasemos el estado de nuestro vehículo (ruedas, luces,…) y que repasemos estas simples medidas de actuación si se produce un daño en el vehículo. De esta forma, evitaremos mayores sufrimientos.


Porque no todos conducimos de la misma forma, y mucho menos tenemos la misma actitud al volante, esperamos podáis seguir estos consejos que os permitirán poder seguir visitándonos y nosotros disfrutemos de vuestra presencia.


martes, 14 de noviembre de 2017

10 RESTAURANTES EN LA SIERRA NORTE DE MADRID QUE HAY QUE CONOCER.

Sabemos que elegir sólo 10 restaurantes en la Sierra Norte de Madrid no es nada fácil. Las referencias nos las aportan tanto los clientes nacionales e internacionales que buscando lo mejor, han pasado por sus mesas. Hemos recopilado una lista, que hemos ordenado alfabéticamente por su localización, por lo que es igual de recomendable el número 1, que el 10 ó el 5… ¡Acércate a disfrutar de la gastronomía serrana!

1. En La Acebeda, La Posada de los Vientos.-

Lo sé, tenemos especial debilidad gastronómica por este sitio, pero es su chef, una genio, una mujer rebosante de dones y con una férrea voluntad, es todo cariño y pasión por las cosas bien hechas. Elegancia, satisfacción, recargamiento, originalidad… una cocina muy distinguida y con enorme personalidad. Cada plato hace gala de un refinamiento exquisito, de una técnica impecable, de un trabajo ímprobo, de un derroche de elementos exuberante y de mucho colorido. Todo está estudiado y requetéestudiado, probado y requeteprobado, denotando una inquebrantable perfección. Año tras año depura su estilo, profundizando en lo consagrado y planteando nuevas vertientes. Ella tiene sus productos favoritos que protagonizan su obra culinaria, son los vegetales terrestres, así como el foie gras, la caza y el atún rojo, entre otros. Géneros excelsos, fantasía sin límites y escenificaciones impresionantes. Una cocina que mira a la naturaleza con inteligencia y aplicando técnicas galácticas.

Dirección: Calle Encerradero, 2; 28755 La Acebeda (Madrid –ES-)
Teléfono: 918 69 91 95 – Precio medio: 25 €

2. En El Berrueco, El Picachuelo.-

La gran variedad de platos y su ubicación, ofrecen unas vistas impresionantes del embalse del Atazar y una comida elaborada de alta calidad, en un lugar de ensueño; logrando que cada visita sea muy satisfactoria. Dentro de las especialidades de la casa, se recomienda probar los pimientos asados con bonito o las setas empanadas con ali-oli, el lacón con grelos o la merluza a la gallega se ganan su fama gracias al mimo de su cocina.

Dirección: Carretera de Cervera, Km. 1500; 28192 El Berrueco, (Madrid –ES-)
Teléfono: 918 68 60 74 – Precio medio: 35 €

3. En Buitrago del Lozoya, Las Murallas.-

Destaca por su carácter rústico y por ofrecer las carnes de la Sierra madrileña, en el incomparable entorno de Buitrago del Lozoya. Se trata de un asador de cocina típica tradicional. Entre sus platos se pueden disfrutar de entrantes tan variados como sopa castellana o gazpacho; aunque su especialidad es el judión de la Sierra; y carnes con denominación de origen de la Sierra del Guadarrama y Lechazo. No os perdáis su carta de apetecibles postres caseros muy apetecibles, todo ello regado con vinos de la tierra. Dispone de dos comedores en dos niveles, 40 plazas en la planta baja y 60 en la planta alta. Un rincón con encanto en el que disfrutar de momentos agradables e inolvidables.

Dirección: Plaza de la Constitución, 3, 28730 Buitrago del Lozoya (Madrid –ES-)
Teléfono: 918 68 04 84 – Precio medio: 30 €

4. La Cabrera, Cachivache.-

Una propuesta gastronómica de mercado, de base tradicional y mediterránea con pinceladas de cocina italiana contemporánea. Un lugar en el que disfrutar de una cocina de calidad en un ambiente familiar y agradable. Disfrutar de su terraza, sus amplios y luminosos salones y de un servicio que se esmera puede hacer de tu visita una experiencia especial.

Dirección: Calle del Corcho, 26; 28751 La Cabrera (Madrid –ES-)
Teléfono: 918 68 95 09 – Precio medio: 35 €

5. En La Hiruela, Casa Aldaba.-

Un aliciente para los amantes de la gastronomía. Nos ofrece una cocina de mercado basada en los productos de la comarca, respetando las temporadas y en una elaboración con personalidad propia. El judión de la Sierra se sirve acompañado de morcilla de arroz, un clásico de la matanza en la comarca. En la temporada de invierno ofrece la carne magra del jabalí, "a la antigua", que destaca por su lenta cocción y por aportar una interesante combinación de sabores ácidos y dulces. La carne tierna y el toque de plantas aromáticas suponen un placer, que merece la pena disfrutar.   La tradición del cultivo de frutales de La Hiruela aporta el producto, que en buenas manos y añejo horno, se transforman en ricos postres que merece la pena probar.
  
Dirección: Calle del Pilón, 51; 28191 La Hiruela (Madrid –ES-)
Teléfono: 629 62 62 24 – Precio medio: 35 €

6. En Lozoyuela, El Rincon de Merche.-

Un lugar de encuentro en plena Sierra Norte de Madrid, donde podrás degustar los sabores de siempre a través de recetas de nueva creación basadas en los mejores productos de temporada. Algunas de sus especialidades son el bacalao gratinado y el chuletón de buey. Si acudes a este lugar, el chef te recomienda la terrina de foie al Oporto con una reducción de vinagre de Módena o la presa ibérica con crema de castañas. Atrévete también con alguno de sus postres como el tapón de chocolate con helado de menta.

Dirección: Av. de Madrid, 99; 28752 Lozoyuela (Madrid –ES-)
Teléfono: 918 69 42 34 – Precio medio: 35 €

7. En Manjirón, Saika.-

Propone una serie de platos sacados de una cocina familiar, mezcla de la convivencia culinaria con otras culturas. Especialidades elaboradas con las salsas y condimentos utilizados en la cocina japonesa tradicional. Platos que van desde el témpura, a las carrilleras de cerdo ibérico elaboradas a base de salsa de soja y sake, pasando por carpachos de pescado y platos tradicionales mediterráneos como pastelitos de cordero. Si se desea se podrá degustar un sushi variado por encargo, elaborado con especial atención en el tratamiento del arroz que es la base del mismo.

Dirección: Camino de las Eras, 4ª; 28754 Manjirón (Madrid –ES-)
Teléfono: 627 50 26 88 – Precio medio: 30 €

8. Montejo de la Sierra, El Hayedo.-

Situado en el paraje natural de la Sierra del Rincón. Sus dos comedores con capacidad para 50 personas harán las delicias de los comensales que podrán degustar los famosos judiones de Montejo, las carnes de la zona y los postres caseros. Todo ello en una agradable conversación sobre caza, setas, fauna, el tiempo o la naturaleza.

Dirección: Calle Turco, 13; 28190 Montejo de la Sierra (Madrid –ES-)
Teléfono: 918 69 70 23 – Precio medio: 30 €

9. En Pinilla del Valle, El Corralón del Embalse.-

Su entorno e interior te encantará. Es un antiguo pajar al borde del embalse de Pinilla, rehabilitado, conservando las vigas y chimeneas, convertido hoy en un original y acogedor restaurante. La carta está compuesta por platos de la cocina tradicional, reforzada por sugerencias que cambian cada fin de semana. Asados, judiones, cordero, cochinillo, setas, carnes de caza y rabo de toro, entre sus especialidades.

Dirección: Calle la Presa, 26; 28749 Pinilla del Valle, (Madrid –ES-)
Teléfono: 918 69 34 38 – Precio medio: 30 €

10. En Piñuecar, La Vaca Gandula.-

Si tienes un día claro puedes ver toda la sierra mientras lees el periódico en su terraza. Los propietarios tienen una máxima: "TRANQUILO, AQUÍ TODO VA DESPACIO". Y llevan toda la razón, relájate y disfruta. Decorado con un toque sencillo y agradable, con chimenea incluida. Su carta ofrece ensaladas, pasta, huevos y carne de la Sierra con denominación de origen. En cuanto a los postres, la carta ofrece unos cuatro o cinco todos caseros.

Dirección: Calle de Vellidas, 1; 28037 Piñuecar (Madrid –ES-)
Teléfono: 918 68 10 62 – Precio medio: 30 €