lunes, 23 de marzo de 2020

CÓMO CONSERVAR Y COCINAR EL PESCADO FRESCO EN CASA


En estos tiempos que corren de prisas y estreses, en nuestros hogares se plantean situaciones distintas a la hora de planificar y organizar nuestros menús diarios, al vernos obligados a tener que hacer buenas provisiones de alimentos para evitar constantes salidas de día en día al supermercado.

Aunque nutricionalmente hablando el pescado congelado no tenga demasiado que envidiar al pescado fresco, es indudable que, en el caso de muchos pescados, la calidad de este último sea superior. Ahora bien, el pescado fresco es un alimento sumamente delicado que se estropea con gran facilidad si no lo tratamos de la forma adecuada.

De hecho, es esto último lo que muchas veces nos echa para atrás cuando nos apetecería preparar un pescado un domingo, pero tenemos que comprarlo el viernes o el sábado. Aunque es cierto que el pescado cuando mejor está es cuando se consume fresco y en el día, también es posible disfrutar de él pasados unos días siempre y cuando se cumplan una serie de normas.

Por ello, os ofrecemos algunas pautas que pueden ayudar a organizar vuestra logística de alimentación y facilitar el día a día de cocina casera con pescado fresco. Desde cuál es la mejor hora para comprar, hasta cuál es la mejor posición dentro de la nevera. Pequeños detalles que, si se tienen en cuenta, nos ayudarán a conservar el pescado fresco durante más tiempo.

Comprar pescado fresco

Sí deberíamos aplicar el refrán que dice: “El que madruga Dios le ayuda”; y es que llegar pronto al mercado te da la oportunidad de comprar lo mejor. Aunque es cierto que yendo a última hora puedas encontrar algún chollo a mejor precio, si te quieres asegurar de que vas a poder elegir, lo mejor es acercarse cuanto antes a la pescadería. Si vas al mercado, aunque lo más probable es que vayas a terminar comprando en tu puesto de confianza, siempre es bueno darse una vuelta antes para ver qué nos ofrecen otros.


Es conveniente, que no empieces a hacer la compra por el pescado. El pescado debe permanecer el menor tiempo posible sin refrigeración, por eso debes comprarlo justo antes de volver a casa.

Cuando compremos pescado, como con cualquier otro alimento, es conveniente tener en cuenta su procedencia. Para ello debemos comprobar que el pescado está etiquetado y, ya que por ley debe estarlo, si no lo está es buen motivo para rechazarlo. Un simple vistazo a la procedencia del mismo nos dará idea del tiempo que ha pasado desde la captura y, por tanto, del grado de frescura. No es lo mismo un pescado fresco de bajura o de costa, que uno procedente de pesca de altura.

Es importante pedir al pescadero que nos envuelva el pescado convenientemente  y a ser posible  transportarlo introducido en una bolsa especial para productos congelados. Es muy recomendable evitar golpes durante el transporte a casa, que pudieran provocar cambios no deseados en la textura de la carne. También es importante regresar rápido a nuestro hogar con el pescado para que la cadena de frío no se vea comprometida.

Una vez en casa, mételo antes de nada en el frigorífico para evitar romper la cadena de frío (descongelar y volver a congelar), ya que se pierde agua, se forma escarcha y se pierde calidad y sabor.

Podemos pedirle al pescadero que nos limpie el pescado o deberemos hacerlo nosotros mismos (retirar las escamas, desangrar bien el pescado -paso muy importante ya que disminuye la velocidad de descomposición-, eviscerarlo y lavarlo bien bajo un chorro de agua fría).  Si la limpieza nos la ha realizado el pescadero, este lavado final conviene repetirlo al llegar a casa, pues por el camino el agua del lavado anterior habrá ido escurriendo y se habrá mezclado con restos de sangre, por lo que un segundo lavado le vendrá fenomenal.

Si hemos congelado nuestro pescado, lo ideal es siempre sacarlo unas horas antes y dejarlo en la encimera para que recupere su estado natural. No debemos dejarlo al sol, ni tampoco meterlo en agua caliente o en el microondas, ya que el pescado se cuece y pierde mucho sabor. Lo perfecto es descongelarlo tranquilamente a temperatura ambiente, tapado con un paño de algodón.

Conservar y cocinar el pescado fresco en casa

Es importante que la nevera no esté demasiado llena y que no estemos todo el día abriendo y cerrando la puerta con los consiguientes cambios de temperatura en el interior, ya que para que nuestro pescado se pueda conservar en buenas condiciones durante 2 o 3 días debemos asegurarnos de que la temperatura se mantiene constante por encima de los 0ºC y por debajo de los 4ºC. Así mismo, debemos evitar que el pescado se reseque en la nevera o que acabe encharcado, por eso lo que mejor funciona y lo que te recomendará cualquier pescadero es que envuelvas el pescado en un paño limpio y húmedo e ir humedeciendo el paño a medida que éste se vaya secando.

En el caso de pescados pequeños como sardinillas o boquerones, se les puede echar también un poco de sal gruesa que ayuda a su conservación, ya que la sal genera un ambiente hostil que dificulta el desarrollo de las bacterias. Eso sí, luego hay que recordar no volver a añadir sal en el momento de consumirlo.

Tanto el pescado blanco como el azul aguantarán en nevera entre uno y tres días. En el congelador, el blanco puede estar entre seis y ocho meses, mientras que el azul aguantará entre dos y tres meses. Si eres un amante del pescado crudo, ahumado o marinado, un consejo: congélalo previamente 48 horas para evitar la posible contaminación por anisakis, parásito del pescado dañino para el ser humano.

Si has comprado dos o tres pescados frescos, podrás irlos utilizando en función de cómo sea su propia capacidad de conservación, tus posibilidades en casa y tu nivel de conocimientos de cocina.


Por ejemplo, utilizar uno de los pescados para hacer algún tipo de preparación en crudo —un tartar sencillo, un sashimi, un tiradito, unos makis en familia—, que será la que primero consumamos. Una preparación de pescado crudo puede durar unos dos o tres días en la nevera. Y si te gustan más las preparaciones clásicas y lo prefieres fresco pero cocinado, puedes hacerlo al horno o a la plancha.

En segundo lugar, puedes preparar un guiso —por ejemplo un marmitako de salmón o un Skrei con salsa marinera—, que puedes conservar en la nevera durante cuatro o cinco días, para alternar el consumo con otras proteínas.

Otra opción que permite conservar el pescado más tiempo es el marinado, que es una técnica antigua de conservación y que se puede hacer fácilmente en casa. Hay básicamente dos tipos de marinado: el que se realiza con ácido cítrico, que está presente en frutas como la lima o el limón, como es el caso de los ceviches, y el que se realiza con sal y azúcar y se condimenta con otras especias, como podría ser el que generalmente conocemos como salmón marinado. También puedes tener en la nevera salmón ahumado, que se conserva bastante tiempo, para hacer una comida o cena más ligera o una preparación más rápida.

Por último, si vas a dedicar a cocinar una tarde para varios días y dispones de un congelador, puedes preparar algunos platos de pescado para congelar y tener listos en cualquier momento. En ese caso, os recordamos los consejos de congelación y descongelación para el pescado, tanto crudo como cocinado:

·         Lávate muy bien las manos antes de manipular el pescado.
·         Congela el pescado cuanto más rápido mejor. Si es crudo congélalo directamente, si es un guiso, espera a que el guiso esté a temperatura ambiente, guárdalo en un recipiente hermético y mételo al congelador. No olvides poner la fecha de congelación. Algunas preparaciones adecuadas para congelar son los guisos, como por ejemplo pimientos rellenos de bacalao, los fritos, como unos buñuelos o croquetas. Evita congelar los guisos con patata, ya que acelera el proceso de fermentación y descongela peor.
·         Para la descongelación el proceso es el contrario, cuanto más lentamente se haga, mejor. Saca el pescado o el guiso del congelador y mantenlo en la nevera hasta que se haya descongelado. Después, puedes cocinarlo a la plancha o al horno, o, si es un guiso descongelado, calentarlo en una olla o, si lo prefieres, en el microondas. Otra manera de regenerar un guiso es hacerlo al vapor. Coloca un vaso en el fondo de una olla y coloca el recipiente con el guiso encima del vaso, después llena la olla de agua hasta que cubra la mitad del vaso, tapa la olla y colócala a fuego medio. Con el vapor del agua regeneras el guiso sin que se pase o se cocine más.
·         En el caso de preparaciones en crudo, por ejemplo, para hacer tartar, es preferible congelar los dados de salmón y aliñarlos cuando los descongeles para utilizarlo.

Y, además

Otros consejos prácticos para disfrutar de pescado en casa:
·         Haz un plan de comidas o un menú semanal, te ayudará a organizarte mejor y hacer mejor la compra para varios días.
·         Si sois muchos en casa, puedes hacer preparaciones con pescado más sencillas y que cundan más como, por ejemplo, un pastel de pescado o guisos.
·         Puedes aprovechar las espinas del pescado para hacer un caldo/fumet, que podrás utilizar otro día: las espinas del pescado blanco para hacer un fumet que servirá para arroces, salsas de pescado y guisos como un potaje de vigilia o unos pimientos rellenos, y las de pescado azul para hacer un fumet de sabor más intenso que podrás utilizar en platos más contundentes como un marmitako o una caldereta.
·         Si tienes hijos aprovecha para cocinar algún plato sencillo en familia y acercar a los niños a la cocina y la alimentación saludable. El sushi o el tartar, que no necesitan cocción, son una buena idea.

Y ahora tan sólo queda disfrutar de nuestras elaboraciones. Vamos a ello…

miércoles, 12 de febrero de 2020

¿CÓMO GESTIONAR CON ÉXITO UN ALOJAMIENTO RURAL?


Las claves para una estancia perfecta.

El llevar más de 35 años dedicados al sector turismo nos hace conocer y saber que gestionar con éxito un alojamiento rural no es tan fácil como parece. Preparar los desayunos, limpiar las habitaciones, organizar actividades al aire libre, organizar las reservas de huéspedes y un sinfín de tareas más…  Un gran trabajo donde se debe de cuidar hasta el último detalle con un claro objetivo: ofrecer lo mejor a nuestros clientes, que, a veces, parece imposible llegar.

Todos queremos que nuestro alojamiento rural sea rentable y que todos los clientes se vayan satisfechos. Pues debemos de tener en cuenta varios factores que van desde la limpieza, comodidad y diseño hasta la planificación de inventarios, contabilidad y comunicación.

Si decides aventurarte a gestionar un alojamiento rural, debes saber que deberás de ser una persona todoterreno que pueda hacer cualquier cosa que el alojamiento necesite. Además, te ayudará el tener un carácter abierto y cercano ya que trabajarás cara al público. Si ya tienes ese alojamiento rural y está funcionando como un negocio estable, no está de más  saber que podemos mejorar y ofrecer algo mejor a nuestros clientes. Por eso en este artículo de te recordamos algunos consejos para gestionar con éxito un alojamiento rural.

El papeleo y nuevos negocios.

Licencias, gestión de reservas y contabilidad. Asegúrate tener todo el papeleo de la casa rural en orden y así facilitar el negocio. Infórmate y crea coworking con otros negocios de tu zona potenciando el entorno rural. Por ejemplo, si hay un picadero de caballos cerca de tu alojamiento intenta asociarte con él y así podréis beneficiaros ambos negocios.

Prepara un plan estratégico en el que puedas estudiar a la competencia, apuntar tus objetivos a corto, medio y largo plazo. Hacer un análisis de las características internas de tu casa rural (debilidades y fortalezas) así como un análisis de las características externas como amenazas y oportunidades, podrá ayudarte a gestionar con éxito tu alojamiento rural.

Una buena decoración puede ayudar a marcar la diferencia.

La decoración en los hoteles se ha convertido en uno de los puntos más importantes, ya que muchas veces se convierte en un aspecto decisivo en la elección de los huéspedes a la hora de hospedarse. Por eso destacaremos cuatro elementos de moda que no pueden faltar en la decoración de nuestras zonas comunes.

1 LAS PLANTAS
Como número uno de nuestros cuatro elementos imprescindibles nos encontramos con las plantas. Cada vez se emplean más los verdes preservados, es decir, flores o plantas naturales que tras un proceso de preservación se mantienen sin necesidad de agua o luz, u otro tipo de vegetación en la decoración de interiores. Este es un elemento importante, ya que, además de ayudarnos a separar estancias tal y como hemos visto anteriormente, nos ayuda a aportar a nuestra sala un toque fresco y natural. Asimismo, este elemento tiene un punto muy positivo y es su versatilidad a la hora de utilizarlo. La vegetación puede aparecer tanto sobre el mobiliario como en paredes o techos.

2 MATERIALES
En el número dos de nuestros elementos le daremos importancia a la elección de los materiales empleados en dichas zonas. Los materiales nobles: madera, forja, piedra,… siempre deberán estar presentes en la decoración de un alojamiento rural; este año, todavía más, también está de moda el empleo del ladrillo y los metales en paredes o mobiliario para dar un estilo más rústico o realizar mezclas de texturas en la búsqueda de sensaciones más modernistas.

3 LAS LÁMPARAS
Aquí pasaremos a dos elementos básicos que nunca pasan de moda pero cambian con el paso de los años, estamos hablando de las lámparas y el sofá. La decoración de nuestros techos se ha vuelto esencial, incluso la vegetación ha pasado a colocarse en ellos, pero un clásico como las lámparas no puede faltar. Por lo que, si tu alojamiento dispone de un techo alto, las lámparas colgantes están de moda.

4 LOS SOFÁS
En cuanto a la elección del sofá, debemos buscar uno que se adapte a la distribución de nuestra zona y que cumpla con los requisitos básicos. Debemos recordar que en estas zonas nuestros huéspedes se reúnen para pasar un rato agradable con amigos, pareja o familia e incluso acabar de planificar excursiones, por lo que tendrá que ser capaz de recoger a varias personas. Últimamente, se emplean los sofás semicirculares, que dan la posibilidad de poder ver y hablar cómodamente con todos. Por otra parte, también se le atribuye gran importancia a la elección de la tapicería que lo recubre, aquí daremos importancia a texturas agradables al tacto y que combinen con el entorno rústico.

Por último, para completar nuestra estancia adornaremos nuestro sofá con cojines decorativos acordes con los colores que componen toda la sala. Con todo ello tendríamos una sala perfectamente acondicionada y pensada para ofrecer la mayor comodidad a nuestros huéspedes.

Si no estás en internet, no existes.

¿Quién no ha escuchado esta frase alguna vez? Pues ahora más que nunca toma importancia. La gente busca todo a través de Internet: ropa, muebles, alimentos de uso cotidiano y, por supuesto, los alojamientos para sus viajes. Si quieres ser gestionar con éxito una casa rural invierte en un fotógrafo y cuelga fotos profesionales en tus redes sociales como Facebook e Instagram y en otras plataformas como Booking o Trip Advisor para construir una imagen de marca fuerte y potente. Olvídate de las fotos amateur hechas con el móvil.

Los viajeros son cada día más exigentes y para decantarse por un alojamiento en concreto, antes comparan y buscan la mejor oferta gracias a la ayuda de buscadores de hoteles como TripAdvisor o Booking. Las opiniones y experiencias de huéspedes que ya se hayan alojado contigo serán de gran ayuda para que potenciales clientes prefieran hospedarse en tu hotel y no en el de tu competencia. ¿La clave?, esforzarse en unos puntos en concreto para hacer que tus clientes salgan encantados, y, por supuesto, que te recomienden tanto a sus amigos y familiares, como en buscadores de alojamientos.

La atención al cliente, la clave del éxito.

Ten en cuenta que los visitantes viajan deliberadamente a pasar unos días en tu alojamiento rural, por lo que la atención que les debemos de ofrecer debe de ser la mejor para que en un futuro deseen repetir la experiencia o se la recomienden a su círculo de amigos.

Ser amable, servicial y tener una buena comunicación con tus huéspedes es un factor clave si quieres ser un alojamiento de 10. No importa si tienes 5 habitaciones o 150, el trato con el cliente debe de ser exquisito si quieres que tu estancia sea perfecta. Ponte en contacto con ellos antes de llegar a tu alojamiento recordándoles su estancia, envía información de interés como sitios que pueden visitar cerca del hotel y cuando lleguen no te olvides de recibirles con una actitud positiva.

Una atención personalizada que aconseje a los clientes sobre dónde comer o darles una solución rápida y eficaz ante cualquier tipo de problema que puedan tener durante su alojamiento hará que tu hotel sea muy bien valorado o todo lo contrario.

Como consejos para hacerte destacar te recomendamos acompañar a los invitados a su habitación y enseñarles todas las comodidades que tienen a su disposición. También puedes dejar una pequeña cesta de recibimiento con dulces típicos de la zona donde está la casa rural, pues siempre te dará un punto extra si también les conquistas por el estómago.


La limpieza y el orden, la norma básica.

A nadie le gusta gastarse el dinero en un alojamiento al que va para descansar y encontrarse una habitación sucia, con manchas en las sábanas o pelos en el cuarto de baño. Sé constante y muy perfeccionista en este punto, depende de ti que tus huéspedes se sientan a gusto con la habitación que le estás ofreciendo.

Pon sábanas y toallas limpias y de calidad para cada huésped, asegúrate de que no hay malos olores y de que está todo recogido. Es importante que tengas en cuenta que unas sábanas blancas son las preferidas por los huéspedes. Pero, ¿por qué blancas? El color blanco tiene la virtud de transmitir la sensación de pulcritud, limpieza y lujo, ya que este era un color que antiguamente solo las clases sociales altas podían tener unas sábanas blancas sin manchas. El orden es fundamental, pues es mejor no abusar de elementos decorativos y dejar la estancia más recogida para no saturar la vista.

Apúntate este truco: Puedes poner un ambientador para potenciar la primera impresión de tu habitación, pues el sentido del olfato está conectado a nuestra memoria y a nivel de marketing es la mejor forma de que los clientes nos recuerden con el tiempo cuando piensen en su viaje. Usa fragancias características como olor a pino o lavanda si tu alojamiento está en una zona rodeada de naturaleza para transmitir una sensación de limpieza nada más abrir la puerta de la habitación.

Una buena y abundante gastronomía.

¿Quién no ha dicho que durante vacaciones no hay dietas? No nos engañemos, todo el mundo espera encontrarse con un buen servicio de comida vaya al hotel que vaya. Comer bien es un placer y un punto a tu favor si quieres que tus huéspedes te recuerden con un buen sabor de boca. Asegúrate de ofrecer un desayuno abundante y con variedad para que tus clientes puedan empezar el día comiendo productos locales de la zona. Ofrece desde alimentos más básicos como pan tostado con mermelada hasta galletas o tartas caseras, te aseguramos que valorarán el esfuerzo y lo reflejarán en una buena opinión sobre tu alojamiento.

Tener conexión wi-fi gratuita.

Vivimos en un mundo conectado a través de los smartphones. Solo hace falta que mires a tu alrededor. Por eso, cada vez los usuarios valoran más de un alojamiento que ofrezca un servicio gratuito y de calidad de Wi-Fi.

Tus huéspedes agradecerán no gastar sus datos mientras están descansando en su habitación. Recuerda que la sociedad recuerda un viaje por las fotografías y vídeos que realizan y a muchos les encanta compartirlo en sus redes sociales. Tener una conexión Wi-Fi también será una ventaja para ti porque ganarás visibilidad gracias a las fotos de tu alojamiento que tus huéspedes suban a sus redes sociales. Una forma de publicitarte muy poderosa.

Ofrece experiencias únicas a tus huéspedes.

Ofrece a tus huéspedes información de interés sobre el lugar y actividades de la zona que les puedan interesantes. Saca tu lado más amable y siempre sé positivo con los clientes. ¡Lo notarán!

Ofrecer actividades y experiencias hará que tus clientes recuerden mejor tu alojamiento con el paso del tiempo. Pon a su disposición una guía de actividades como senderismo, escalada, piragüismo, montar a caballo… Piensa en experiencias que puedan experimentar por primera vez. Selecciona las empresas de turismo activo que operen en la zona, que compartan objetivos similares con vosotros: medioambientales, de calidad, de atención al cliente… Los clientes agradecerán esta selección.

Espacios comunes amplios donde realizar actividades

Actualmente, los huéspedes buscan en los alojamientos rurales zonas comunes abiertas donde poder disfrutar de un descanso, sin la necesidad de subir a la habitación, con amigos. Por ello, es necesario contar con un espacio amplio en el cual nuestros huéspedes puedan realizar alguna actividad, hablar con amigos, disfrutar de un libro con su pareja o jugar con sus hijos.

Otra idea es ofrecer varios juegos de mesa para que se diviertan y pasen una estancia lo más agradable posible. A esto le puedes añadir un jacuzzi o sauna para crear una experiencia única e inolvidable de tu alojamiento rural.

Late check out.

Muchas veces los viajeros no tienen que regresar hasta la tarde/noche y no tienen dónde quedarse hasta la hora de irse. Por eso, tener un late check out será de valorar tanto para aquellos que no quieren preocuparse porque se les peguen las sábanas como por los que pueden relajarse hasta la hora de su regreso.

Es un servicio que cada vez está más demandado por los huéspedes y que todavía pocos alojamientos han adoptado.





Es tu turno poner en marcha los consejos que te hemos dado para gestionar con éxito un alojamiento rural y así consigas que sea la mejor de la zona.

miércoles, 5 de febrero de 2020

CONSERVAR LA MIEL EN LAS MEJORES CONDICIONES


La miel es producida por la acción de las abejas a partir del polen de las flores y cuyos competentes son increíblemente beneficiarios para la salud del organismo humano. Alivia la tos, mejora la memoria, es altamente nutritiva, elimina bacterias y hasta es usada en tratamientos para quemaduras. Lo cierto es que este producto es considerado por muchos como mágico y hasta «milagroso», pero fuera de los adjetivos es científicamente saludable.

La miel es uno de los ingredientes que nunca puede faltarnos en la alacena, ya sea para añadir sabor dulce a nuestros platos, utilizarlo para remedios caseros o para tratamientos de belleza, es indispensable contar con ella en buen estado, por lo que hoy te daremos tres consejos muy prácticos y sencillos para lograrlo.

El agua y el azúcar son los dos componentes básicos de la miel, y a los que cualquier tipo de variación, ya sea natural —temperatura, humedad…—, o malas prácticas en su uso o almacenamiento, pueden afectar, provocando problemas en la estabilidad de la miel y su periodo de conservación.

Por ello, te ofrecemos una serie de claves para saber cómo conservar la miel de la manera más adecuada.

 

Cómo conservar la miel.-


Procura que al momento de guardar tu miel sea en envases de vidrio, ya que pueden aguantar cambios de temperatura, no se oxidan y los insectos no lograrán introducirse.

En el caso de mieles cristalizadas (miel sólida), la miel no tolera demasiada temperatura —no más de 20 ºC—, ya que puede causar el colapso de su estructura cristalina. Por lo tanto, debe ser almacenada en un lugar donde la temperatura no exceda esta temperatura, y por un periodo máximo de dos años. Este tipo de miel puede ser guardada en la bodega, como un buen vino, siempre y cuando no esté demasiado húmeda y las tapas estén perfectamente selladas.

Para las mieles líquidas, la temperatura de almacenamiento ideal es de unos 25 °C, para ralentizar su cristalización. Sin embargo, debería consumirse más rápidamente que las mieles sólidas, en un plazo de seis meses.

Cuando el tarro de miel se guarda en un armario alejado de la luz, su conservación no debería exceder de dos años, aunque haya sido abierto. Como la miel tiene antibióticos naturales, es un alimento muy estable. Después de un tiempo puede sufrir transformaciones. Si era líquida, la miel puede volverse más sólida. La apariencia cambiará, el sabor puede cambiar también. El sabor no será el mismo con la miel que se ha abierto durante mucho tiempo.

Las mieles que provienen de las flores de los árboles son líquidas y las mieles de las flores silvestres son sólidas, pero todas las mieles se cristalizarán después de un tiempo. Y es la relación fructosa/glucosa la que induce el aspecto líquido o sólido. Algunas mieles se mantienen líquidas durante mucho tiempo y otras se cristalizan enseguida.

Desde el punto de vista de la alimentación, un tarro de miel puede conservarse durante dos años. Pero terapéuticamente, para que la miel conserve sus propiedades, debe mantenerse alejada de la humedad y el calor y especialmente de la radiación UV. Así que deben ser guardados en el armario.
No se debería dejar el tarro de miel en la cocina a la luz. Ahora bien, a diferencia del buen vino, la miel no mejora con la edad.

Si deseas que dure por más tiempo, puedes cristalizar la miel. Para este procedimiento te recomendamos consumir un poco de la miel para vaciar el frasco debido a que la miel al cristalizarse tiende a expandirse, después bastará con guardarla en tu refrigerador.

Si deseas que tu miel deje de cristalizarse, la mejor opción será meterla a baño maría y esperar un par de minutos.

Finalmente, recomendamos no congelar la miel, ya que al hacerlo pierde sus virtudes, especialmente su contenido de vitaminas y enzimas.

¿Aún no tienes un tarro de miel en casa? Esperamos que después de leernos (y sabiendo cómo conservarla correctamente) te animes a hacerte con uno.

sábado, 2 de noviembre de 2019

COCINAR EN RECIPIENTES DE BARRO. UN PLACER DE SABORES.


Las ventajas de usar las cazuelas de barro en la cocina son numerosas: permiten la preparación de alimentos de una forma especialmente lenta; al tratarse de recipientes térmicos, permiten la cocción de los alimentos sin apenas grasa y, además, la mayoría de estas cazuelas suelen ser un buen elemento decorativo que permite sacar a la mesa para servir las elaboraciones preparadas.

¿Qué significa “curar” una cazuela de barro?

Si acabamos de comprar una cazuela de barro, es bueno saber que se trata de un tipo de material, con el que desgraciadamente, cada vez muchos de nosotros, no estaremos familiarizados. Por eso es importante que no se empiece a usar si antes no hemos llevado a cabo un proceso previo de curación, que permitirá mantener la cazuela en buen estado, pudiéndole sacar el máximo partido en su uso y que nos duren mucho, mucho tiempo.

Este ritual se realiza ya que los poros del barro están abiertos, por lo que al ponerlos en contacto con el calor la olla a cazuela podría agrietarse e, incluso, llegar a explotar.

Para curar las cazuelas, habría que tener en cuenta, el tipo de barro del que están hechas.

Para evitar que se agrieten, se debe dejar la cazuela de barro en remojo,  dentro de un recipiente lleno de agua fría durante ocho horas como mínimo, esto ayudará a que los poros del barro se cierren y absorban una cantidad menor de agua durante los guisos. Toda la cazuela debe quedar totalmente cubierta por el agua, incluso la tapa.

Durante este proceso, debes observar cómo se van formando burbujas en la cazuela, lo cual significará que los poros ya se están llenando de agua y, por ende, se empiezan a cerrar

Pasado el tiempo requerido, retira la cazuela de barro del agua, con una esponja, retirar cualquier resto de polvo de barro que pudiera quedar, para terminar secándola con papel de cocina o con un paño seco.

Para acabar de cerrar bien los poros, frota el culo de la cazuela – por la parte exterior – con un diente de ajo. El sabor del ajo no quedará impregnado en la cazuela ni alterará tus guisos, al haberse hecho sólo por la parte exterior.

Por último, deja que la cazuela de barro se seque completamente al aire antes de darle uso, pues si se empieza a guisar inmediatamente empezará a salir humo de la cazuela, pues el agua de los poros se evaporará.

¿Cómo alargar la vida de las cazuelas?

Para que tengan una larga vida útil de las ollas y cazuelas no solo hay que curarlas antes de usar, sino que también es recomendable seguir otros consejos de cara a mantenerlas en buen estado por mucho más tiempo:

Especialmente importante resulta el evitar golpear las olla estando ésta caliente. Hay que manejarlas siempre con mucho cuidado, teniendo presente que las asas también estarán calientes.

Evitar los cambios bruscos de temperatura. Al sacarlas del horno o del fuego, si están calientes, resulta imprescindible apoyarlas sobre una tabla de madera o un repasador o un paño de cocina que resista el calor; nunca sobre el mármol frío o directamente sobre una superficie fría de cualquier mesa.

Que contengan siempre líquido en su interior durante el cocinado. Además, conviene calentarlas de forma lenta hasta alcanzar la temperatura deseada. A la hora de revolver, recomendamos que no hay nada mejor que una cuchara de madera.

Evitar el uso de detergente. A la hora de su limpieza, debemos tener muy claro. Las dejaremos enfriar antes, evitando cambios bruscos de temperatura, con agua tibia, no será necesario el uso de detergentes ya que muchos dejan películas o moléculas en los poros del barro que al usarlas pueden transmitir ese aroma a los alimentos cocinados; lo ideal resulta utilizar jabón blanco. Además, y para conseguir mantenerlas por muchos años intactas, nunca utilizaremos estropajos metálicos para limpiar nuestras cazuelas. 

Utilizar bicarbonato para su limpieza. El bicarbonato es la mejor opción para limpiar el barro y eliminar los malos olores.

Secar y guardar correctamente. Secar bien las ollas de barro antes de guardarlas ayudará a su mantenimiento. Una vez secas es importante que al guardarlas se ponga la tapa al revés, y con una servilleta entre la olla y la tapa para asegurar que entre el flujo de aire, así se evita la aparición de moho.

Y ahora sólo queda que disfrutes de los sabores que nos dará el “barro”…



domingo, 6 de octubre de 2019

PACHARÁN LOS VIENTOS.


Los destilados de licores a partir de bayas han sido comunes en toda Europa desde la Edad Media.

Dentro de estos destilados, el pacharán, como decimos ya era bien conocido y bebido en la Edad Media y era reconocido el pacharán navarro, más tarde también se conocerá el de otras regiones próximas, desde que comenzase su comercialización a principios del siglo XX,​ tales como Aragón, País Vasco, La Rioja, Castilla y León o Cantabria, e incluso en la región francesa de Pirineos atlánticos. ​

El pacharán (en euskera, patxaran) es un licor, obtenido por la maceración de endrinas en aguardiente anisado. Las endrinas se obtienen del arbusto Prunus Spinosa, de naturaleza silvestre; son frutos de color negro-azulado.

El pacharán, en Navarra (única zona de Europa donde, además de encontrar endrinas silvestres, también se cultivan), se elabora sin emplear ningún aditivo, aromatizante ni colorante, lo que le da la diferenciación y la calidad de un producto con origen, amparado por una Indicación Geográfica, la IG Pacharán Navarro.

Como cada año, la endrina se suele recolectar desde finales de agosto hasta mediados de octubre, dependiendo de la altitud del terreno y de la llegada de los “días otoñales”, para dar finalmente lugar al dulce pacharán, denominado bebida espirituosa de baja graduación (entre 25 y 30 grados), de sabor afrutado, aroma intenso y suaves pinceladas de anís, rica combinación de matices, aromas y contrastes.

El endrino se encuentra en estado silvestre por toda Europa, motivo por este que favorece el que la elaboración casera de pacharán esté bastante arraigada siendo relativamente sencillo obtener esta bebida de fuentes no reguladas.

Dentro del Concurso de Vinos y Pacharán de Calidad de Navarra que organiza la Asociación Navarra de Sumilleres, se premia cada año al mejor pacharán navarro. Los expertos nos dicen el buen pacharán tiene que ser rojo, rosado o naranja intenso. Si aparece turbio o con posos significa que no se ha filtrado correctamente. El brillo es señal de juventud y los tonos opacos de vejez. Ha de tener aroma intenso y afrutado y no se debe notar el olor a alcohol.

Valores nutricionales y medicinales de la endrina

La endrina contiene vitamina C, es tónico, astringente y fortifica el estómago. Las flores del arbusto son diuréticas y suavemente laxantes cuando se utilizan como infusión. En cuanto a propiedades medicinales del pacharán, resulta ser bueno para el estómago, para aliviar los achaques de la vejez y prevenir la arterioesclerosis, el infarto y la disfunción eréctil. Además, actúa como sedante sobre el sistema nervioso.

Elaboración casera

Para su elaboración son necesarios de 125 a 250 gramos de endrinas, a ser posible maduras, por cada litro de aguardiente anisado (otra receta indica que han de ser 8 bayas por litro). Se maceran desde un mínimo de un mes, hasta los tres o cuatro meses, pudiendo llegar hasta los siete u ocho meses, siempre en un sitio fresco y oscuro. Pasado este tiempo se filtra y se embotella sin necesidad de añadirle nada ni de rebajarlo.

Durante el período de maceración también se puede añadir una hoja de laurel o granos de café tostado, flores de manzanilla, amapolas, pétalos de rosas o canela en rama entre otros, para darle un toque especial.

No obstante, el procedimiento más antiguo y tradicional de preparar este licor según fuentes de nuestros mayores, era mediante el uso de alcohol o aguardiente, en vez de anís, y después de una o dos semanas de maceración, mezclado posteriormente con la misma cantidad de agua azucarada, dejándolo a continuación reposar unos días.

Degustación

Es aconsejable tomarlo en copa o vaso de cristal y fresco, entre 6 y 8 °C. Se puede enfriar la botella en el frigorífico o refrescar la bebida con hielo, ya que da frescura en la boca con el aumento de agua al derretirse. No es recomendable añadirle mucho hielo, ya que el exceso de agua reduce su sabor y puede resultar incluso desagradable.

Después de las comidas o cenas se puede disfrutar ampliamente de su aroma y sabor, por su acción digestiva, aunque cada vez se consume más como copa de tarde o de noche. El pacharán no mejora con el tiempo, por lo que es recomendable consumirlo antes de que pasen dos o tres años desde su elaboración. Su sabor dulce invita a repetir, pero su consumo en exceso puede producir trastornos gástricos, además de una muy mala resaca.

Licores relacionados

En Alemania y otros países de lengua alemana, se elaboran licores Schlehenlikör mediante la maceración de endrinos con, a veces, ciertas especias y azúcar en vodka, ginebra o ron. Una marca conocida es Jägermeister, basada en ron blanco.

En el Reino Unido se elabora sidra aromatizada con endrinas denominado Slider, un producto tradicional de Devonshire. Los endrinos usados son los que quedan después de la elaboración de ginebra de endrinos o Sloe Gin.

En Italia se elabora el Bargnolino, que es similar al pacharán ya que se maceran los frutos en alcohol junto con especias y azúcar, pero con una graduación superior de 40-45%.


Y ahora que ya conoces algo más sobre el pacharán, ¿a qué esperas para venir a probar el que hacemos en La Posada de los Vientos? ¡Ven a compartirlo y a contarnos tus secretos! ¡Te estamos esperando!

miércoles, 2 de octubre de 2019

DE CAÑAS Y TAPAS.


La conclusión de la Fundación Española de la Nutrición (FEN) en colaboración con el Centro de Información Cerveza y Salud, es que la a veces denostada tapa, acompañada de su caña de cerveza, aparente símbolo de glotonería y horas perdidas en el bar, podría tener las mismas ventajas nutritivas que el resto de la dieta mediterránea, siempre que se respeten la cantidad y las recetas tradicionales.


Y es que no hay mejor sensación que tomarte una caña acompañada de una buena tapa. Realmente es todo un placer que podemos disfrutar cada vez de forma más habitual. Hay que saber encontrar lugares dónde esa tapa “disfrutona” que, desinteresada y siempre apetecible, aparece como por arte de magia sobre la barra a la orden de "¡Una caña, por favor!"; a ser posible que no conozca ni tu “cuñao”. 

Si os acercáis por la Sierra Norte de Madrid, merece la pena pasarse por La Posada de los Vientos, en La Acebeda. Lo mejor es conseguir un hueco en la barra, y de ahí que no te echen ni con agua caliente. Porque quedar para tomar unas cañas está muy bien, pero si encima comes gratis, ¡mucho mejor! Ya verás, será imposible que salgas con hambre y de paso te empaparás de la naturalidad con que sus responsables hablan de cualquier cosa.



Desde croquetas, mini-hamburguesas o ensaladas frías, hasta revuelto de patatas a lo pobre, chistorra, morcilla de Burgos, tortilla de patatas calentita, patatas secas,… Además, cuantas más bebidas se piden, mayor es la calidad de la tapa que recibes… 

Y si pensáis que os vais a quedar con hambre siempre podéis pedir una de sus “raciones de picoteo”, cocina casera en raciones XL que rebosan del plato. Aunque con prudencia, pues podéis salir rodando.

Si ya has estado en La Posada, sabes de lo que hablamos, sobran palabras. Si aún no los conoces, ya estás perdiendo el tiempo, pues como dice mi abuela, aquello de “el comer y el rascar, todo es empezar”, y que “a caballo regalado no hay que mirarle el diente”.

Porque creemos que la tapa está de moda, sólo tienes que seguir la moda, sólo te queda decirnos las que más te gustan. ¿Nos ayudas?